Soy Lucel. Samuel tiene 6 años. Su hermano menor tiene 3 y es la alegría de la casa. Vivimos en una pieza alquilada en una casa compartida con familiares en Barrio La Favorita, Mendoza, en {city}. Ángel agarra lo que puede en la construcción. Yo no trabajo fuera: Samuel es tiempo completo.
Samuel nació con hidrocefalia detectada en el parto. En las primeras horas, los neonatólogos nos explicaron qué pasaba: líquido acumulado en el cerebro aumentando la presión. A los 20 días le hicieron la primera cirugía, le colocaron la válvula ventrículo-peritoneal. Fue nuestro primer encuentro con un quirófano. Después vinieron otros.
En los meses siguientes se confirmó la parálisis cerebral espástica. Nos dijeron las palabras exactas y nosotros entendimos a medias. Fue aprendiendo con él: a leer sus señales, a interpretar su llanto, a saber cuándo le duele la cabeza y cuándo tiene hambre. Hoy sabe reconocer voces, sonríe cuando lo cargamos y le encanta la música — se queda horas escuchando.
La rutina es exigente: anticonvulsivantes dos veces por día, baclofeno tres veces, kine lunes-miércoles-viernes, fono los martes, TO los jueves. Más los insumos del día. Ángel y yo nos partimos entre eso, el hermano chico y las changas. Aporte Solidario tomó el caso cuando ya no sabíamos cómo pagar la medicación. Esta campaña se publica gratis. El 100% llega a nosotros.